domingo, 7 de agosto de 2016

Tres cuentos breves sobre la diferencia entre la dignidad y la gloria

1.

     Sus amigos no podían creer lo que les contaba afectando la flema propia de la gente importante: había estado hablando en un café nada menos que un cuarto de hora con el presentador del concurso más célebre de la tele. Este suceso le dio fama de hombre de mundo, hábil para conquistar cualquier voluntad pero, pasados diez años, cuando hacía ya siete que no emitían el concurso y a nadie le importaba ya su presentador, si hacía referencia a su hazaña, en lugar de asombro y admiración, despertaba lástima o desprecio.

     His friends could not believe what he told them affecting the phlegm of important people: he had been talking in a cafe a long quarter of an hour with the presenter of most famous TV contest. This event gave him fame of man of the world, able to conquer any will but after ten years, when it was already seven years ago that the contest was not issued and nobody cared of his presenter already, if he referred to his feat, rather awe and wonder, he aroused pity or contempt.

2.

     -Dame tu palabra de que no se lo contarás a nadie -le dijo el amigo famoso.
     -Te lo juro -dijo él.
     Pero acabó contándolo por todas partes por una infantil codicia de notoriedad.

     Give me your word that you will not tell it anyone, 'said the famous friend.
     I swear it, 'he said.
     But he ended up telling it everywhere by a childish greed of notoriety.

3.

     Un hombre ansiaba dignidad y gloria y buscó la ayuda de un mago. El mago, mediante sus invocaciones, hizo aparecer dos figuras, una era una hermosa mujer y otra, un monstruo que no dejaba de cambiar de aspecto, el mago le dijo que abrazara primero a una figura y luego a la otra. Él dijo que solo abrazaría a la mujer porque el monstruo le daba asco pero el mago le dijo que en ese caso, solo le garantizaba dignidad porque era lo que conseguiría al abrazar a la mujer pues para lograr con toda seguridad gloria, no le quedaba más opción que abrazar al monstruo. A él le extrañó mucho este detalle y preguntó qué eran en realidad esas dos figuras que debía abrazar y el mago le respondió que la mujer era la Verdad y el monstruo, la Mentira.

     A man craved dignity and glory and sought the help of a wizard. The magician, by his invocations, made appear two figures, one was a beautiful woman and another, a monster that kept changing aspect, the magician asked him to embrace first to a figure and then the other. He said that only would embrace the woman because the monster sickened him but the wizard told him that in that case, it only was guaranteed him dignity because that was what he get when he hugs the woman because to achieve glory with complete security, he had no more choice but to embrace the monster. He was surprised much by this detail and asked what were really those two figures which he should embrace and the magician replied that the woman was the Truth and the monster, the Lie.