sábado, 30 de abril de 2016

Dos cuentos breves sobre castigos al inocente

1.

     Sus padres le habían dicho que los curas eran hombres muy buenos que querían mucho al Señor, que dejó que lo mataran por amor a las personas, por eso, cuando fue a confesar para hacer la primera comunión, le preguntó al sacerdote que estaba en el confesionario si le había gustado la película de dibujos animados que habían dado esa tarde en el primer canal de televisión pero el cura, hecho una furia, le respondió:
     -Niño idiota, ¿crees acaso que el confesionario está para entretenerte con caprichos y desvergüenzas?

2.

     En una cafetería, entró Arnold Schwarzenegger y un hombre corriente y sencillo que había allí tomándose un bocadillo se quedó asombrado aunque no dijo nada, a continuación, entraron Sharon Stone y Sigourney Weaver y el hombre se sintió encantado, unos segundos después, apareció Kevin Costner y poco más tarde, Michelle Pfeiffer y Sylvester Stallone, el hombre se encontraba feliz rodeado de gente tan famosa y de tanto talento y aunque siempre se había tenido por una persona sin importancia, en aquel momento, desayunando discretamente en la misma cafetería que todos aquellos actores de primera línea, se creía una figura de la elegancia pero su euforia se vino abajo muy rápidamente porque muy pronto se acercó a él una persona que con palabras muy diplomáticas, le preguntó si no tendría inconveniente en ir a otra cafetería para que los actores pudieran disfrutar de intimidad.

viernes, 29 de abril de 2016

Cuento breve sobre lo que le parece bello y noble e imprescindible a un sionista

     Una princesa de talante muy despótico y caprichoso era tan extremadamente fea y de tan mal carácter que nadie se sentía inclinado a halagarla ni por razones de cortesía pero ella, como entre sus infinitas malas cualidades, no faltaba la de la vanidad y no quería resignarse a vivir sin gozar las glorias de la dama hermosa y angelical, ideó un ardid para disfrutar de ellas también ella y proveyó su corte de personas afectadas de grave miopía a las que convenció advirtiéndoselo con pedagógica insistencia de que era una mujer de una belleza extremada pese a que su alma fuera fría y malvada, a todos aquellos miopes les parecía conmovedora aquella contradicción y la tenían por una de tantas paradojas que aparecen en la vida de los hombres y no dudaron en ningún momento de que fuera cierta y hasta le dedicaban poemas improvisados a su rústico y repulsivo semblante y a su figura sin gracia alguna atribuyéndole la hermosura de una diosa del amor.

miércoles, 27 de abril de 2016

Cuatro cuentos breves sobre lo diferente que el amor es a la ambición

1.

     No encontró un solo ser humano que lo amara tal y como él era y por eso se volvió loco y su único afán acabó siendo descubrir un método fiable para contar la arena.

2.

     Ella quería un mercedes para ir de compras y al club de tenis y le pidió a su marido que se lo comprara, el negocio no iba del todo bien y él decidió despedir a dos trabajadores para conseguir liquidez suficiente para hacer frente a aquel gasto, cuando el coche estuvo en el garaje, ella le dio un beso en la mejilla pero él sintió un escalofrío como si por su rostro hubiera pasado lo peor de un enero.

3.

     Se casó con ella porque era pianista y él encontraba fascinante recibir en casa las visitas de la alta sociedad pero él le recitaba a ella tantos poemas de Borges y citaba tanto a Oscar Wilde y se peinaba con tanta afectación que un día, ella le estrelló su cabeza contra el teclado del piano produciendo un estruendo discordante y contundente de muy obvias sugerencias, por lo que él tuvo que pedir el divorcio.

4.

     Casarse con un príncipe le permitió ser madre y abuela de reyes, brillar ante el mundo entero y entrar en la Historia por la puerta grande pero no, conocer la verdadera felicidad.

lunes, 25 de abril de 2016

Tres breves cuentos sobre la petulancia expresiva

1.

     Era la primera vez que asistía a una fiesta de la alta sociedad alemana como invitado, entró en una de las habitaciones y la vio llena de caballeros y damas y tomó asiento entre ellos aparentando toda la gallardía y elegancia que pudo; para afectar indiferencia, se cruzaba de brazos y miraba hacia el techo o estiraba las piernas y tosía gravemente; a veces fingía interesarse grandemente por lo que hablaban los hombres de al lado en alemán aunque no entendía una palabra, otras, hacía reverencias con la cabeza a una mujer que lo miraba fijamente, otras, echaba un vistazo a su reloj de oro para exhibirlo ante aquella gente; pero al cabo de mucho esperar, apareció un hombre de pelo cano en la puerta, lanzó una exclamación y dio unas palmadas y todas aquellas personas salieron aceleradamente, un par de ellos haciendo el pino y andando sobre las manos, otros, dando pasos de ballet y la mayoría, caminando en fila recta rítmica y acompasadamente como obedientes soldados y con estupor, comprendió que todas sus pantomimas de distinción y empaque, se las había hecho a unos cómicos.

2.

     Ella le dijo:
     -Siembra los campos de mi piel con la semilla de tus manos.
     Él le respondió:
     -Deja que recoja el fruto escondido tras los tejidos que vendan tu cuerpo estremecedor.
     Ella dijo:
     -Adelante, abandono mis praderas a tu rapiña, róbame lo que más te guste, mi venganza serán mis besos.
     Él contestó:
     -Qué lata, cuando más animado estaba, se te atasca la cremallera.

3.

     Aguardaba un adolescente para entrar al dentista en una sala de espera junto a su madre y había allí una muchacha más o menos de su edad que despertó en él ansias románticas, para expresar el patetismo del amor que sentía de repente de manera presuntamente adulta, abatió el rostro suspirando con desesperación y se llevó la mano a la frente; su madre se dio cuenta y dijo:
     -¿Tanto te duele la muela, hijito?
     Y él, de vuelta a la humilde realidad presa de un terrible pudor, tuvo que responder falsamente:
     -Solo ha sido un ramalazo, mami.

domingo, 24 de abril de 2016

Catorce cuentos breves sobre las sensaciones que me provocaba el trabajo en la huerta

1.

     -Tienes cáncer...
     -¡Ah, madre mía..! Lo estaba sospechando, fue lo primero en lo que pensé. Pero haré lo que haga falta para curarme. ¿Me salvaré?
     -Eso es algo que no se puede asegurar, tendrás que luchar mucho.

2.

     Desde que rayaba el alba hasta que anocheció, estuvo acarreando a la espalda sacos llenos de patatas pero su jefe estaba tan soliviantado que le gritó zopenco y le dio un bofetón.

3.

     El sacerdote, cuando entraron los fascistas a su habitación a llevárselo, se levantó pálido de su silla con tanta turbación que la Biblia se le cayó al suelo, nadie la recogió pero el sacristán llegó después y la vio abierta sobre el suelo y como era supersticioso, quiso saber cuál era la parte que estaba mostrando y vio que era el salmo Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, del que Jesús, atormentado, se acordó en la cruz.

4.

     No sabía qué día ni a qué hora volvería su padre a darle su paliza y cuando llegaba el momento, su esperanza y su confianza en la vida se marchitaban porque lo que más horror y angustia le producía en su existencia lo estaba viviendo una vez más tras soñar en vano con que nunca más sucedería.

5.

     De camino al colegio, siempre se encontraba con aquel soldado israelí que fingía cachearlo y le apuntaba con su fusil y muchas noches soñaba que tenía que pasar por un lugar en el que había un perro atado pero la cuerda era tan larga que siempre llegaba hasta él y siempre le mordía en las nalgas causándole un dolor horrible que socavaba su salud.

6.

     El hombre afortunado ve su vida como un camino llano hasta el horizonte pero el camino que él veía estaba lleno de pasos de control, trincheras y minas.

7.

     Cuanto más obedecía a su madre intentando no molestarla y comportarse como es debido, más infantil le hacía sentir ella.

8.

     La vida era un encanto que gustaba y hacía feliz a todo el mundo pero era una suerte que a él en especial no le tocaba nunca.

9.

     Mataba los cerdos gratis, llevado no más que por su buen carácter.

10.

     -Yo, de ti, cruzaría el desierto.
     -¿Para qué?
     -Para nada.

11.

     Un pobre fue a un restaurante a mendigar comida y preguntó si tenían algo de cerdo porque dicen que del cerdo todo es bueno y él no quería que le dieran cualquier cosa pero le dieron el hueso de un jamón.

12.

     Ella era tan áspera y tan fría que se sentía casado con un limonero lleno de espinas.

13.

     Cruzó andando por el medio una plantación de alcachofas una mañana y cuando salió, creyó entender por qué allí, en Orihuela, se llamaba al poético y delicado rocío rugido.

14.

     Metido en medio de la muchedumbre, rozado, presionado y manoseado por los cuerpos de una multitud fría y prepotente, sintió tal náusea que cuando pudo salir, se apresuró a tomar asiento para no caer desvanecido.

sábado, 23 de abril de 2016

Tres cuentos breves que casi son poemas

1.

     Al fin ha llegado la primavera pero las reminiscencias del invierno irrumpiendo en cada rincón de los días dejan sobre cada gozo una lágrima de inquietud.

2.

     Muchas veces embestía contra él el desprecio y lo sentía con la aflicción de una catástrofe porque le parecía que no eran hombres sino terremotos, que ciegos y dementes, golpean a una inmensa muchedumbre sin piedad para sus vidas.

3.

     Habían atacado su conciencia desde niño apremiándole para que no descuidara el servicio a sus mayores y advirtiéndole del sufrimiento que causaría si lo hacía, habían sumergido su espíritu en una alarma constante convenciéndole de que el mundo estaba lleno de amenazas y de su esfuerzo constante y su renuncia al placer, dependía que no se hicieran realidad y cuando ya había dado media vida por ellos, perdido su salud y la paz de su alma y caído en un laberinto de culpabilidad añorando la inocencia desesperadamente, contemplaba perplejo cómo sus mayores bostezaban ruidosamente, reían, decían frivolidades y mostraban negligencia para sus obligaciones morales más básicas al tiempo que le instaban a él a que siguiera estando pendiente de cada banalidad que les inquietara un poco. Convencido de que ninguno de cuantos lo habían herido con la culpa durante toda su vida creía en ella ni tenía auténtica voluntad ética, recogió todo lo que era suyo y abandonó a aquellos ancianos a su suerte con el propósito de acudir en ayuda de almas auténticamente humildes y cuerdas a las que no enorgulleciera el dolor.

viernes, 22 de abril de 2016

Cuatro cuentos breves sobre maneras solapadas de maltratar a los otros

1.

     -Estoy deprimido, me siento una basura.
     -No pienses en eso, nadie vale mucho en realidad, no te imagines especial.

2.

     -Soy infinitamente feliz...
     -No te conviene tanto optimismo, ten prudencia, el cáncer puede caer en cualquier momento.

3.

     -...Y los niños y las mujeres, a este otro lado.

4.

     -He tenido un sueño precioso.
     -Deseos sexuales reprimidos, no tienes valor para joder todo lo que te apetece.

martes, 19 de abril de 2016

Diez cuentos breves sobre cómo se erotizan las mentes sin conciencia

1.

     Sus padres y todo su medio le habían mutilado por completo su instinto humano y desnudo, era otro animal.

2.

     Como a amar obligaba la religión, para sentirse libre, se volvía una víbora.

3.

     Tenía una cosita milagrosa y cuando quería presumir, su entera persona, en cuerpo y alma, se convertía en esa cosita.

4.

     Le seducían sobre todo las mujeres de raza aria, le hacían fantasear con ser artífice de la regeneración de la especie a base de desfogues gigantescos y puros.

5.

     Quería ser presidente de la nación para enviar una declaración de guerra a su secretaria hablándole de su misil nuclear.

6.

     Le ponía caliente tomar a su esposa por algo tan sucio, tonto, utilizable, dependiente y banal como su entrepierna.

7.

     Para él, el amor era solo biología y tocaba a su mujer como quien toca trozos crudos de carne de ternera.


8.

     Ella quería ser reina del mundo, violar a los hombres y arrojarlos después al río flagelados y atados, era tan poco agraciada y tan fría que de otra forma, no encontraba plan.

9.

     La fama la excitaba, la idea de salir en el telediario por ser la esposa de un premio Planeta la sentía tan sensual como si fuera salir en las noticias pero practicando sexo delante de todo el mundo.

10.

     -¿Papá, qué es el sexo?
     -Cochinadas.

sábado, 16 de abril de 2016

Ocho cuentos sobre cómo era aquella amiga mía de Facebook que le era infiel a su marido

1.

     Fingir bondad la erotizaba porque el bien le parecía una pura tontería.

2.

     Le atraía lo noble, lo digno, lo alto, lo excelente, lo inmejorable y rebuscaba en su imaginación pretextos para sacar a relucir ante todo el mundo que era muy amiga de un primo lejano de Plácido Domingo.

3.

     Tras leer la carta del suicida, dijo:
     -Me encanta la literatura...

4.

     Cuando llegaba a aquel pueblo un hombre que destacaba lo más mínimo, lo miraban como un portento casi grotesco, de la misma manera que se mira a una jirafa o un elefante.

5.

     Le preguntaron si quería una entrada para los toros y respondió que no, que no le gustaban, que le parecía un espectáculo horrendo e inhumano pero cuando le advirtieron que era gratis, adelantando su mano, dijo como empujado por un arrebato de magnanimidad:
     -Venga, trae.

6.

     Cuando Yahveh creó a Eva, Adán iba a preguntarle qué gran cosa había hecho él últimamente para que le hicieran semejante regalo pero tras pensarlo mejor, guardó silencio mientras se decía astutamente:
     -Calladito estoy más guapo.

7.

     Lo primero que le enseñó su maestro en los hurtos fue a ser persona decente, honrada, buena y amable.

8.

     Solo amaba para alcanzar el orgasmo.

viernes, 15 de abril de 2016

Siete cuentos breves sobre por qué una mujer me llamaba hermano

1.

     Su bondad era de señor de esclavos, daba su limosna de afecto para recompensar a sus admiradores a condición de que nunca llegaran a sentirse tan importantes y orgullosos de sí mismos que se olvidaran de que era ella la buena, la admirable y la humilde y no, ellos.

2.

     Que se considerara bondad humillar a los seres que le repugnaban y a los que creía inferiores dándoles amor por caridad porque de manera natural, jamás lo llegarían a merecer cuando en realidad, era precisamente esa la retorcida crueldad que más satisfacción daba al odio que les tenía, lo tomaba como un exquisito regalo de un dios estupendo.

3.

     Dijo te quiero porque estaba segura de que tenía una remota noción de lo que significaban esas palabras.

4.

     Tenía un orgullo tan chiquito que cuando quería hacer daño, lo hacía con el amor porque asumir que odiaba era una humillación que pese a su levedad, no estaba en condiciones de permitirse.

5.

     Le encantaba la literatura y el cine y era persona formal y cortés y por lo tanto, no tenía dificultad alguna para decir mentiras.

6.

     Le mostré tanto dolor por mi soledad que creyó que le estaba vendiendo el alma.

7.

     Nos parecíamos en todo sin ser lo mismo en nada, nos encontramos y creí que era un lance del destino pero solo era un capricho de la casualidad.

jueves, 14 de abril de 2016

Un cuento inspirado en una mujer que me subestimaba y otro en otra que me envidiaba

1.

     Pretendía ser tan mujer que podía rivalizar con Clint Eastwood o Charles Bronson pero aun siendo tan terriblemente mujer, no tenía éxito en el amor ni prácticamente autoestima.

2.

     Soñaba con ganar el premio Nobel y con que el coro de sus vecinas la viera llegar desde Estocolmo para en ese momento, muy erguida, poder encararse con ellas y exclamar:
     -¡Ja!

martes, 12 de abril de 2016

Dos cuentos inspirados en aquella extraña mujer que maquinaba para que yo fracasara en todo

1.

     A los cincuenta años, aún prestaba escrupulosa obediencia a su madre, su vida era un estrecho redil sin apenas espacio para respirar, por eso se buscó un refugio de imaginación donde ella era el señor de los vientos y diseñaba el destino de los dioses.

2.

     Añoraba la libertad con un aliento soñador pero sin dejar de creer en la tiranía.

sábado, 9 de abril de 2016

Diez cuentos breves sobre el alma de Judas

1.

     Una hormiga con el orgullo muy castigado por el apremio que le hacían las compañeras pero sin la suficiente esperanza ni obstinación en su alma para creer que lo pudiera defender justamente se volvió loca y empezó a actuar como si ella sola fuera todo el hormiguero y a sentir que su solo ser abarcaba todo el cosmos y su sola vida, toda la eternidad.

2.

     Era un hombre tan triste, tan triste que quería que perdiera su equipo.

3.

     Como el placer es pecado, gozaba haciendo sufrir.

4.

     Estaba tan reprimido que hacía de su mercedes o de su piscina su placer erótico.

5.

     Sus padres le castigaban mucho para imponerle su criterio y él acabó creyendo que el criterio era castigar.

6.

     Sentía tanta lástima de sí mismo que se hubiera escupido.

7.

     Cegaron el pozo a fuerza de tirarle piedrecitas para que manara.

8.

     Hacía todo lo que hacen las buenas personas pero solo porque se lo sabía de memoria.

9.

     Creía literalmente que el sueldo que daba a sus obreros era lo que les hacía trabajar.

10.

     La primera vez que su padre le compró un juguete sin que lo deseara, sintió como si pudiera quemar el mundo entero sin causar verdadero dolor.

domingo, 3 de abril de 2016

Tres cuentos de diez palabras inspirados en el alma del sionista

1.

     Sentía las manos llenas de riquezas pero solo eran telarañas.

2.

     Tan insignificante se veía que compró un disfraz de Supermán.

3.

     Robaba libros a puñados para ganar en cultura y sensibilidad.

sábado, 2 de abril de 2016

Tres cuentos breves sobre la testarudez

1.

     Un matrimonio extremeño tuvo dos hijos, que no congeniaban porque uno era sentimental mientras que el otro era frío y sin demasiada bondad por ser el mayor y haberlo obligado sus padres a comportarse con más responsabilidad, ambos eran obstinados sin límite, el frío se empeñó en conseguir una buena posición económica y tan importante era eso para él y con tanta exclusividad lo perseguía que se olvidó de todo lo demás y al final, ni eso logró, el bondadoso fue incapaz de hacer nunca nada que no le pidiera el corazón y durante mucho tiempo fue considerado un fracasado y un tonto porque hacía las cosas más raras sin que nadie pudiera entender por qué las hacía, sufrió mucho por verse menospreciar de todo el mundo y aún así, porfiaba en no hacer más que lo que sentía su corazón, siguió siendo despreciado y arrinconado hasta que de pronto, empezó a dar luz a las ideas más inteligentes y sabias y terminó por no haber verdad importante que ignorara ni placer auténtico de la vida que no alcanzara a gozar.

2.

     -Eres una mala persona.
     -Pero por muy buenas razones.

3.

     Los ángeles del mal, a fuerza de maldad, se magnetizan y acaban pegados unos a otros en grandes montones.

viernes, 1 de abril de 2016

Cinco breves cuentos sobre la valiosa inutilidad del amor

1.

     -Papá, yo quiero un destornillador de juguete.
     -Yo te doy uno viejo de los míos, no hace falta comprarlo.
     -¡No, papá...! Esos son de verdad.
     -Si es de verdad, servirá aún más, ¿no?
     -Sí pero para destornillar de verdad.

2.

     Durante la cena en el restaurante, se enamoró tanto de la camarera que perdió el apetito.

3.

     -Lo que más me gusta de mi mujer son las manos, hace unos guisos impresionantes.
     -Lo siento por ti, a mí, de la mía, lo que me gusta es ella.

4.

     Uno de los expertos en robótica más importantes del mundo se propuso construir un prototipo humano perfecto pero antes le preguntó a un filósofo cómo habría de ser una persona perfecta y el filósofo le contestó muy convencido que como aquella con la que se había casado.

5.

     -Mi sueño sería construir un nuevo puente en Nueva York.
     -¿Pero para qué?
     -Pues para que todo el mundo lo admirara durante décadas o siglos.
     -¿Y qué conseguirías con eso?
     -La celebridad.
     -¿Y para qué quieres la celebridad?
     -Para sentirme alguien especial.
     -¿Y qué sacas con sentirte especial?
     -Estar seguro de que es bueno ser como soy.
     -¿Y para qué quieres estar seguro de eso?
     -Para no sentir remordimientos.
     -¿Y por qué sientes remordimientos?
     -Son el signo de que no cumplo mi deber, no los puedo evitar.
     -¿Y te conformas con construir un puente, no sería mejor que le dieras afecto a un ser humano?
     -¿Para qué, eso no es útil a la humanidad, un puente sí lo es?
     -Pero lo que de verdad hace bien a un humano no es lo útil sino lo valioso en sí mismo, lo que le entra entero en el corazón.
     -Los puentes son bellos, tocan el corazón, yo en cambio, soy muy feo, todo el mundo me lo dice...
     -Y seguirás siendo feo mientras pienses que somos solo cosas que cruzan ríos.